Industrialización y escala: Uruguay amplía su capacidad en vivienda modular con proyección regional

La incorporación de mayor capacidad productiva en Uruguay vuelve a poner en agenda la industrialización de la vivienda en el Cono Sur. Con una ventaja competitiva estimada en costos y un esquema de producción escalonado, el modelo refuerza una tendencia que gana terreno en la región y genera interés en mercados como el paraguayo.

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La construcción industrializada continúa consolidándose como una alternativa estratégica en la región. En Uruguay, una nueva etapa de expansión productiva busca fortalecer este modelo mediante un esquema escalonado de fabricación que apunta a ganar eficiencia, previsibilidad y competitividad.

En términos económicos, la fábrica aspira a ofrecer una ventaja relevante en el mercado. Según explicó el CEO, el “producto puede situarse alrededor de un 20% por debajo del costo por m² de una casa comparable”, siempre que se excluyan factores externos como transporte de módulos, cimentación y permisos, variables que dependen de cada proyecto en particular.

Este diferencial posiciona al sistema industrializado como una opción atractiva frente a la construcción tradicional, especialmente en un contexto regional marcado por el incremento de costos de materiales, mano de obra y tiempos de ejecución.

En cuanto a la capacidad operativa, la empresa proyecta una producción escalonada cercana a los 6.300 m² en el primer año, 10.000 m² en el segundo y entre 13.000 y 15.000 m² en una etapa estabilizada. Estas cifras estarán condicionadas por la incorporación de turnos adicionales y el ritmo de ventas, lo que refleja un modelo adaptable a la demanda del mercado.

Más allá de los números, el esquema industrial permite mayor control de procesos, reducción de desperdicios y previsibilidad presupuestaria, factores que hoy resultan determinantes para desarrolladores e inversores.

Para el mercado paraguayo, donde la construcción mantiene dinamismo pero enfrenta presiones en costos y eficiencia, este tipo de iniciativas regionales funciona como referencia. La industrialización de la vivienda no solo redefine la forma de construir, sino que introduce un cambio estructural en la planificación de proyectos y en la gestión financiera de las obras.

El avance de este modelo en Uruguay refuerza una tendencia que ya se observa en distintos puntos del Cono Sur: la transición gradual hacia sistemas constructivos más tecnificados, escalables y competitivos. En ese escenario, la industrialización aparece como una herramienta clave para responder a la demanda habitacional y mejorar la eficiencia del sector en la región.

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Fuente: Forbes UY.

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